domingo, 28 de diciembre de 2008

Alla se divisan techos y el adobe de los ranchos y ponchos indios tejidos con hilachitas de ocaso,arrebozadas de noche van las cholitas llegando;han comenzado su ronda los Yuros,de mano en mano,que la chicha de los indios guarda sonrisas y cantos.En el patio de la casa hay un rincon de milagro,candelas asustadizas junto al pesebre sagrado,alumbran la noche buena,de los que viven mal año,alli un torito de arcilla,alli un corderito blanco y junto al niño moreno,la virgencita de barro ¡ Hay pesebre navideño pesebre del altiplano.No hay estrellas de papel ni cielo en tela pintado,solo esta el cielo puneño con sus mil astros girando,sus mundos extremecidos de soledad en lo alto.La quena dice aleluyas en el fondo de los patios,mientras la voz de las cholas junta cristales trizados.Junto a los muros de adobe contempla el viento ese cuadro de ponchos y de rebozos de sombreros y de aguayos,y de silencio que aprietan un acuyico de salmo.
Gota de luz en las velas,de aquel rincon de milagros y tras las pircas,lo inmenso.Campo y cielo,cielo y campo¡hay pesebre navideño pesebre del altiplano!